UNA TERRIBLE
CATÁSTROFE
Juan era un niño de trece años que vivía en Barcelona, era
alto y fuerte, de pelo castaño y le encantaba jugar al fútbol. Se esforzaba
mucho para ser un gran jugador. En un partido de liga un representante de un
equipo inglés se fijó en él, y lo fichó para el Manchester City.
A media liga se fue de su ciudad para ir hacia Manchester. De
camino hacia el puerto se encontró a Carlos, otro fichaje del mismo equipo y
decidieron emprender el viaje juntos para no estar solos y también para no
perderse. Cuando estaban a punto de llegar al puerto, se les pinchó la rueda
del coche. Aunque afortunadamente, a dos quilómetros del percance hallarían un
mecánico, cambiaron la rueda lo más rápido posible para llegar antes de que el
barco zarpara, y en nada ya estaban otra vez de camino hacia el puerto.
Llegaban tarde por culpa del pinchazo, pero el capitán, al ver que tenía a
bordo a dos posibles fichajes del Manchester, se esperó quince minutos más.
Lograron subir al barco y partieron hacia su destino.
Cuando por fin llegaron a la ciudad. Quince días después de
zarpar de Barcelona, se dirigieron hacia el club que los había fichado, pero, allí
les notificaron que al final habían decidido que no entraban en el equipo y tenían
que volver a su hogar.